Unai Cañada, de Bloko del Valle, en las charlas TEDx La Laguna – 2015

BLOKO DEL VALLE: Canarias - Euskadi - Kenya - Cabo Verde

Charlas TEDx La Laguna08 Ir al vídeo de la charla

Para los que no pudísteis asistir a la charla… La Música no es sólo música ya está disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=0Slhs6zPBdc y que lo disfrutéis!!!

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Mikel Cañada dirige el proyecto “Mosaico de Sonidos”

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Mikel Cañada dirige el proyecto Mosaico de Sonidos Ver vídeo de la presentación del proyecto

Más de 200 músicos y alrededor de 300 personas con discapacidad forman parte del proyecto “Mosaico de Sonidos”.

‘Utilizar el potencial de la música para transformar la sociedad’, así ha resumido Mikel Cañada, director del proyecto, el objetivo de la iniciativa. Mikel Cañada

Mikel Cañada, músico y gestor de proyectos musicales, es también socio fundador de Bloko del Valle Euskadi.

Este artículo ha sido publicado por Juanma Jiménez en El Mundo.

Más de 200 músicos y alrededor de 300 personas con discapacidad forman parte del proyecto ‘Mosaico de Sonidos’, una iniciativa llevada a cabo por a Asociación Española de Orquestas Sinfónicas (AEOS) y la ONG Plena Inclusión, bajo la financiación de la Fundación BBVA y la dirección de Mikel Cañada, que pretende acercar la música a personas con discapacidad y hacerles formar parte de una orquesta sinfónica, contribuyendo así a su inclusión social

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Charla sobre Tambores para la Convivencia en el RAKAPOSHI de La Laguna

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Charla Bloko Rakaposhi 01 Ver vídeo

El bar de tapas RAKAPOSHI, de La Laguna, donde sirven una excelente comida del norte de Pakistán, abre su temporada de charlas, con la impartida por Unai Cañada sobre el proyecto Tambores para la Convivencia en Tenerife, Kenia y Cabo Verde.

Un encuentro en un ambiente familiar donde Unai nos fue desgranando el pasado, presente y futuro de los proyectos de Bloko del Valle.

Nos contó como llegó al mundo de la percusión y como en el camino fue encontrando personas con las que compartir sueños, trabajo e ilusiones… y como la percusión y los proyectos solidarios en Lamu, Kenia y Praia, Cabo Verde, le han cambiado y le han dado otro sentido a su vida.

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JULIÉN POGGIOLI

JulienFormo parte de este proyecto para pasar un buen rato con mis colegas y encontrar un montón de gente muy maja. En fin, compartir momentos mágicos con personas que seguramente no habría encontrado sin este proyecto.

¿Qué si ha cambiado algo en mi vida? La verdad es que unas cuantas cosas.

1- Hacer parte de un proyecto comunitario y sentirse parte de un todo que aporta felicidad a gente que no conocemos (la sonrisa de la gente por la calle durante los carnavales de Santa Cruz y el Festival MUECA es algo que te hace sentir útil, lo veo como una forma de participación ciudadana).

2- He encontrada un modo de descargar los nervios acumulados durante la semana.

3- Me he enterado que con un poco de práctica puedo conseguir bailar (más o menos) y quitarme la escoba que tengo en el c…..

4- Mi novia pasa su tiempo hablándome de batucada y se pone súper nerviosa los martes por la tarde para no llegar con retraso al ensayo.

Aprender, descubrir, encontrar.

Con 200 tambores conseguiríamos mucha felicidad, para nosotros y el callejero que nos escuchara tocar.

ERIKA GONZÁLEZ MÉNDEZ

ErikaColgarme el tambor y empuñar las mazas es para mí un momento de “recarga de pilas”, no solo percibo la energía positiva del grupo sino que, tocando, creo que también la transmito. Se me dibuja una sonrisa, que va apareciendo en todo y todos los que tocan y escuchan, así que es un rato de felicidad, diversión y sobre todo de aprendizaje continuo. Además me sirve también como terapia de desconexión de todo lo cotidiano y para saber donde están algunos de mis límites (físicos, de aprendizaje, sociales…) y rebasarlos.

Formo parte de este proyecto porque desde la primera vez que tomé contacto con el grupo (en mi caso con las clases del Bloko) todos (desde los más nuevos a los de siempre) me han integrado de forma que sin quererlo eres parte de todo lo que se hace. Siempre eres partícipe ya sea escuchando los logros que se van llevando a cabo o poniendo el granito de arena en cada ensayo, conversación y actuación. Y sigo formando parte, porque es un proyecto abierto en el que cabe todo el mundo y se aceptan todas las ideas posibles con una sonrisa y con pasión por sacarlo todo adelante.

¿Qué si ha cambiado algo en mi vida?  Si, aunque no sabría explicarlo específicamente. Me han hecho ver que con trabajos concretos y sin grandes aportaciones económicas o intereses personalizados, se pueden cambiar trocitos del mundo, creo que eso poco a poco puede cambiar nuestra actual y desigual manera de vivir.

No sé qué pasó!!! pero estoy enganchada! Antepongo los ensayos a otras cosas que también me gusta hacer, me pongo el tambor y parece que todo fluye, como si siempre hubiera estado ahí, algo ancestral… no sé… me encantan esos ratitos que compartimos y aprender de cada componente que es tan diferente de los otros que a veces parece mentira que funcionemos como grupo. Destacaría que siendo un grupo tan diverso se consiga ensamblar todas las piezas y que salga todo siempre tan bien y con tantas ganas, ilusión y energía. Parece que nunca nadie se cansa!!!

Creo que basándome en lo que ya han hecho y parecía casi imposible (como es el caso de Lamu, Dautaka, Cabo Verde, varios talleres simultáneos…) se puede hacer casi cualquier cosa y en cualquier parte del mundo; pero centrándome en estas islitas perdidas en el Atlántico, creo que esos 200 tambores pueden ser una valiosa herramienta para reintegrar y dar una función importante a niños y adolescentes de casas de acogida o tratar de avivar la llama y dar más vidilla a centros de mayores. ¡¡También podríamos hacer una balsa (como los tambores flotan) y montar un espectáculo acuático ;)!! Jejeje

ALFONSO ACERO CABALLERO

AlfonsoTocar el tambor es liberarse con una sonrisa puesta.

Formo parte de este proyecto porque comparto los valores e ideas.

¿Si ha cambiado algo en mi vida? Los momentos vividos. Hasta ahora de recordar por tiempo que pase.

Destaco la relación interpersonal con complicidad entre gente desconocida hasta ahora.

¿Qué conseguiríamos con 200 tambores? 200 alegrías más.

PAULA RAVELO

PaulaTocar el tambor es para mí es mi método de desconexión, me sumerjo en el sonido y melodías del Bloko y no pienso en nada más sino en que cada vez suene mejor!!!

¿Qué si ha cambiado algo en mi vida? Por supuesto, yo empecé con esto al quedarme sin trabajo y gracias a la maravillosa convivencia que tenemos, tengo una segunda familia, y he conseguido trabajo con uno de mis compañeros y yo me siento mucho mejor conmigo misma, me estoy escuchando y enriqueciéndome con conocimientos de personas muy diferentes a mí.

Yo aluciné cuando fue el Festival Mueca, yo llevaba en el Bloko 2 meses y me llevaron!!! El darnos la oportunidad de participar en eventos sin ser profesionales es maravilloso, te motiva porque al final, lo que importa es disfrutar del tambor y de la experiencia.

¿Qué podríamos conseguir con 200 tambores? Pues tener la oportunidad de enseñarles a más personas esta experiencia que es indescriptible. Que siga creciendo la familia!!!

MARIAN GARCÍA

MarianCada vez que voy a un ensayo o a una actuación veo caras de alegría, se crea mucha energía positiva que me hace desconectar de los problemas, ver la vida desde otro punto de vista y vivir con más ilusión, alegría y positivismo.

Para mí el sonido de los tambores y los ritmos que tocamos son un lenguaje universal que une a las personas independientemente de su idioma, clase social, nacionalidad, raza, etc. Con este proyecto podemos comunicarnos, sentir, colaborar, aprender a escucharnos y a convivir.

En el Bloko se acepta a todos y todas, solo es necesario buen rollo, y si no lo tienes, se te contagia J

Contar con 200 tambores más nos ayudaría a aumentar el grupo, llegar a más personas, retumbar la isla y que se nos escuche muy lejos y muy alto.